Ancho real en el antepié
La horma ancha deja mover los dedos sin apretar. Se elige probando en el local, con el pie apoyado y caminando unos metros, no con una tabla de conversión.
En el taller de Tao's Foot cortamos cuero vacuno curtido al vegetal, armamos hormas anchas y moldeamos plantillas según cómo pisa cada cliente. Se prueba puesto, se ajusta el ancho si hace falta y se lo lleva caminando desde el local.
Ver modelos y servicios del tallerLa mayoría de la gente llega con un problema concreto: un par que aprieta en el antepié, una jornada larga de pie, una costura que se abrió. El proceso en el taller es siempre el mismo, aunque el resultado cambie según el pie y el uso.
Podés escribir, llamar o pasar por el local. Nos sirve saber cuántas horas caminás o estás de pie, si el calzado es para trabajo, ciudad o ambos, y si tenés alguna molestia puntual en el arco o los dedos.
Se mide el largo y el ancho real del pie, no solo el número de siempre. También miramos cómo apoyás el peso al caminar, porque de eso depende si conviene una horma ancha, una plantilla moldeada o las dos cosas.
Antes de decidir, caminás unos minutos con el par puesto. Es el momento de notar si el antepié tiene espacio, si el talón queda firme y si la suela responde en el piso del taller. Si algo no cierra, se ajusta.
Estiramiento de horma en un punto puntual, cambio de plantilla, refuerzo de cordones. Son retoques que se hacen en el taller el mismo día cuando el par ya está elegido y solo falta acomodarlo al pie.
No hay envío ni espera. Salís con el calzado usado desde el primer paso, con el cuero ya acomodado a tu pisada y la certeza de que si algo se corre de lugar, el taller está a mano para revisarlo.
En el taller medimos talle, ancho y tipo de pisada con el pie sobre la horma. Si el modelo que buscás no calza como esperabas, ajustamos el ancho o cambiamos la plantilla en el momento. Pasá por el local y salí caminando con el par elegido.
Ver dirección y horarios del tallerEn el taller de Tao's Foot cada par se arma sobre la horma del cliente, no sobre una tabla de talles estándar. Eso define el ancho, el apoyo y cuánto aguanta el pie una jornada completa de pie. Estas son las cosas que se notan recién después de unos días de uso.
La horma ancha deja mover los dedos sin apretar. Se elige probando en el local, con el pie apoyado y caminando unos metros, no con una tabla de conversión.
Toma la forma del pie con el uso y mantiene el color sin cuartearse. Los modelos livianos no piden ablande previo: se pueden usar desde el primer día.
Se arma según dónde cargás el peso, no con una medida estándar. Conviene traer el calzado que usás a diario para calibrar el espesor y el arco.
Pensado para piso mojado, viruta o baldosa. Los cordones aguantan el tirón diario y se pueden reemplazar sin cambiar el par entero.
Costuras, cambio de taco y estiramiento de horma. Si el cuero todavía responde, se arregla antes que comprar de nuevo.
Casi nadie entra buscando solo un zapato. La mayoría llega con un pie cansado, una horma que aprieta o un par viejo que todavía aguanta. Estas son las tres cosas que más se resuelven en el taller.
Cuero vacuno curtido al vegetal y suela de goma antideslizante. Se arma sobre una horma que deja mover los dedos, algo que se nota recién después de varias horas de pie. Los cordones reforzados aguantan el tirón diario y el cuero toma la forma del pie sin cuartearse.
Ver el botínSin estructura rígida y con plantilla moldeada que se acomoda al arco en pocos días. El cuero es más blando que el del botín, así que no necesita ablande previo. En el taller se ajusta el ancho si el pie lo pide.
Ver el zapatoSe arman a partir de la pisada de cada cliente, no de una medida estándar. Sirven para quienes pasan horas de pie o arrastran molestias en el arco, y se pueden trasladar de un par a otro si la horma coincide. Conviene traer el calzado de uso diario para calibrar el espesor.
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